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Punto de carga averiado: ¿qué hacer?

Elija lo que ve. Cada ficha empieza por la seguridad.

Piloto rojo en el punto de carga

Un piloto rojo señala un fallo detectado por el propio punto de carga: alimentación, comunicación con el vehículo, protección interna. La causa suele leerse en el código o en el parpadeo.

Diferencial que salta durante la carga

Un diferencial que salta protege la instalación: sobrecarga, fallo de aislamiento, protección diferencial. Rearmarlo varias veces seguidas puede agravar un fallo.

Cable bloqueado en el cargador o el coche

El cable se bloquea durante la carga para evitar una desconexión bajo tensión. Un bloqueo suele deberse a una carga que no se ha detenido o a un cierre que no se libera.

Tarjeta no reconocida por el punto de carga

Una tarjeta rechazada puede deberse a la propia tarjeta, a sus derechos ante el emisor, al lector del punto de carga o a su enlace con la red que autoriza la carga.

Carga más lenta de lo habitual

Una carga lenta no siempre es una avería: la potencia depende del vehículo, de la batería, de los ajustes y del reparto entre varios puntos de carga.

Punto de carga desconectado o sin conexión

Un punto de carga conectado necesita su enlace (wifi, cable de red o 4G) para autorizar las cargas, contarlas y recibir sus actualizaciones.

Punto de carga o cable dañado

Golpe de un vehículo, carcasa agrietada, cable cortado o aplastado, marcas de quemaduras, agua en el interior: un punto de carga dañado puede exponer a una descarga eléctrica.